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las_revoluciones_paralelasAl descubrir los rayos X, el ingeniero alemán Wilhelm K. Roentgen abrió sin saberlo, una verdadera caja de Pandora que habría de traer en los siguientes 50 años consecuencias insospechadas para la humanidad.

Por una parte se desató una casacada de revoluciones científicas que culminarán con el descubrimiento de la fisión nuclear y el desarrollo de las armas nucleares. Por otra parte, los paises involucrados en las revoluciones geopoliticas que ocurrían de manera simultánea en el mundo (desencadenadas en el siglo XIX) aprovecharon los descubrimientos científicos incorporándolos a la tecnología bélica.

Las revoluciones paralelas llegan a su fín en 1945 cuando se detonan las primeras bombas atómicas, hecho este que marca el fín de la segunda guerra mundial, pero presagia el inicio de la llamada guerra fría. Este es sin duda un libro de gran interés para aquellos lectores interesados en la historia de la ciencia

Basado en una sugerente idea del epistemólogo Thomas S. Kuhn contenida en “La Estructura de las Revoluciones Científicas” el autor manizaleño dr. Marco Aurelio Franco se aventura a escribir un interesante ensayo histórico, un documento cuyo valor radica no sólo en su contenido, sino también en la forma en que lo presenta.

El tema central del libro es la historia de la ciencia, pero recurre a una figura poco común que es ambientar el desarrollo de los acontecimientos científicos con el transfondo político e histórico de la época en los países en los que se van dando los diferentes descubrimientos científicos.

El subtítulo del libro, De Faraday a Oppenheimer, enmarca perfectamente la época en la que ocurren los hechos narrados, aunque en sentido estricto, la historia se inicia muchos años después del falleciemiento de Michael Faraday, físico y químico inglés. La parte de la historia de la ciencia que se narra en esta obra se inicia en 1895 con el descubrimiento de los rayos X por el físico alemán Wilhelm K. Roentgen que se convierte, sin advertirlo Roentgen, en la piedra angular que desencadena una verdadera cascada de descubrimientos científicos que transformaron el mundo y terminarán a mediados del siglo XX convertidos en tecnología. La televisión, la electrónica, el láser, los ordenadores, son todos desarrollos tecnológicos derivados del descubrimiento de los rayos X.

En la primera parte del libro, titulada “El hombre que pudo ver más allá de las cosas”, el autor abarca la historia desde el descubrimiento de Roentgen hasta la formulación de la teoría cuántica por Max Planck, habiendo pasado por la radiactividad natural y el electrón. Al mismo tiempo ha puesto en evidencia las condiciones que vive el continente europeo por aquellos mismos años: el largo reinado de Victoria I en Inglaterra, el papel de Bismark en la guerra franco-prusiana y en la unificación del imperio alemán, las condiciones reinantes en la convulsionada Francia del siglo XIX y la historia de la Polonia en que creció Marie Curie.

La segunda parte del libro se refiere a la historia del átomo tal como lo conocemos hoy en día. En este capítulo vemos cómo la estructura atómica se fue develando de una manera gradual, intrincada y muy laboriosa a lo largo de muchas décadas hasta que logró configurar el modelo del átomo que seguimos considerando como válido hasta la fecha.

En la tercera parte el autor se dedica únicamente al contexto histórico. Debido a su enorme importancia histórica y sus repercusiones en el desarrollo de la ciencia de la época, en esta parte del libro se analizan las causas de la primera guerra mundial, los avances tecnológicos introducidos en la misma (que son los que le confieren ese carácter tan cruel que le asigna hoy) y el desarrollo ulterior de los acontecimientos que desembocan el el inicuo Tratado de Versalles.

La cuarta parte, titulada “Relatividad y Mecánica Cuántica” alude al desarrollo de la ciencia, a la luz de las dos grandes teorías recientemente introducidas en la física de los albores del siglo XX: la teoría cuántica de Max Plank y la relatividad de Einstein. A partir de estas dos teorías, surgen dos grandes líneas de investigación en la física: la investigación de los fenómenos cosmológicos (a escala de lo muy grande) y la de los fenómenos atómicos (a escala de lo muy pequeño). Es así como van entrando en escena científicos tan importantes como Victor de Broglie, Wolfgang Pauli, Werner Heisenberg y George Gamow.

La quinta y última parte del libro, llamada “The Big Bomb” narra cómo a partir de los descubrimientos científicos logrados hasta 1939, se llega a la comprensión más profunda de los fenómenos atómicos y nucleares, lo cual desemboca ienvitablemente en el descubrimiento de la fisión nuclear. Después de la fisión nuclear surgen las ideas de aprovechar la energía atómica liberada en la fisión, tanto con fines pacíficos (en los reactores nucleares) como con fines bélicos. Con gran minuciosidad, el autor nos introduce como en un túnel, en el proceso de fabricación de la bomba atómica. El libro concluye con el bombardeo de Hiroshima el 6 de agosto de 1945 y, a manera de epílogo nos muestra las “lecciones aprendidas”, o al menos las que nos deberían haber quedado aprendidas de la invención de las armas nucleares.

El libro es una invitación a la lectura de la historia, pero también es una invitación a la utilización de los avances científicos para lograr un mundo más justo y la búsqueda de una paz duradera. Es un libro recomendado para aquellos lectores interesados en la historia de la ciencia.