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POR UN RESPIRO MÁS, DILE NO AL CIGARRILLO

By 23 Febrero, 2017 No Comments

La nicotina es un compuesto orgánico, un alcaloide encontrado principalmente en la planta del tabaco, con alta concentración en sus hojas (constituye cerca del 5% del peso de la planta y del 3% del peso del tabaco seco) estando también presente en otras plantas como en el caso del tomate, la berenjena, el pimiento y la papa.

La nicotina es un potente veneno e incluso se ha usado históricamente como insecticida. En bajas concentraciones, la sustancia es un estimulante y es uno de los principales factores de adicción al tabaco.

El tabaco es una planta originaria de América que se puede fumar al colocarla en cigarrillos, puros o pipas. Otras formas de consumirlo es masticarlo o aspirarlo, aunque estas técnicas son poco frecuentes.

La planta nicotina tabacum es originaria de la zona del altiplano andino y se extendió por todo el continente alcanzando el Caribe entre 2.500 y 3.000 años antes de Cristo. Las poblaciones indígenas ya habían tenido contactos con el tabaco antes de la llegada de Colón y lo usaban en una relación más o menos intensa. En este sentido existen esculturas y pinturas precolombinas que representan personajes en alguna acción relacionada con el tabaco.

El principio activo del tabaco es la nicotina que crea gran adicción y causa enfermedades ya conocidas. Además de la nicotina, el tabaco contiene más de 4 mil compuestos químicos.

Una persona se puede volver adicta a la nicotina sólo tras unos cuantos días de consumirla por primera vez. Esta sustancia puede ser tan adictiva como la cocaína o la heroína y afecta el estado de ánimo, al corazón, pulmones, estómago y el sistema nervioso. Al fumar tabaco, la nicotina se distribuye con rapidez en el organismo, llegando al cerebro 10 segundos después de inhalarlo.

El uso de la nicotina puede tener muchos efectos diferentes en el cuerpo. Puede:
Disminuir el apetito; el temor a aumentar de peso hace que muchas personas no quieran dejar de fumar, estimular el estado anímico, dar a las personas una sensación de bienestar y quizás incluso aliviar la depresión menor. Puede incrementar la actividad en el intestino, crear más saliva y secreciones, incrementar la frecuencia cardíaca alrededor de 10 a 20 latidos por minuto, incrementar la presión arterial a 5 a 10 mmHg, posiblemente causar sudoración, náuseas y diarrea, estimular la memoria y la vigilia; las personas que consumen tabaco con frecuencia dependen de este para ayudarlos a cumplir ciertas tareas y desempeñarse bien.

Los síntomas de abstinencia de nicotina aparecen al cabo de 2 a 3 horas después del último consumo de tabaco. Las personas que fumaron por más tiempo o que fumaban una cantidad mayor de cigarrillos al día son más propensas a tener síntomas de abstinencia. Para quienes están dejando de fumar, los síntomas alcanzan su máximo aproximadamente de 2 a 3 días más tarde.

Dejar de fumar es difícil, por los efectos adictivos de la nicotina; cuando queramos contribuir a la cesación del tabaquismo en las personas lo debemos hacer de manera inteligente y planificada para aumentar las posibilidades de éxito; por este potente efecto adictivo, lo ideal es que las personas nunca empiecen con este hábito y así no se expongan a la nicotina.

Por: Dr. Jaime Alberto Echeverri Franco

Especialista en Medicina Interna, Neumología, Medicina Crítica y Cuidado Intensivo

Oncólogos del Occidente S.A.

Campaña contra el Tabaquismo - Oncologos del occidente